Tag Archives: Boltanski

On valuing networks and dissonance. An interview with David Stark

David Stark is Arthur Lehman Professor of Sociology and International Affairs at Columbia University where he directs the Center on Organizational Innovation. His most recent book, The Sense of Dissonance: Accounts of Worth in Economic Life, was published by Princeton University Press in 2009. In this interview, we talked about epistemology, economic sociology, music and dissonance at the European University Institute, where David spent some time as Fernand Braudel Fellow in May 2012. Here I reproduce some highlights of that conversation. Read More »

Morality and popular finance: moral capital as a kind of guarantee

Ariel Wilkis nos hizo llegar su presentación en el último ISA-Buenos Aires. Acá va. Por cierto, Ariel no tiene problemas con responder comentarios y preguntas en castellano.

In my current work I discuss the expansion of financial agencies specializing in providing personal credits for consumption. I’m interested in this process because it has meant one of the mechanisms of incorporation of the popular classes into the financial system. A recent survey on financial practices in Greater Buenos Aires showed that about 20% of the informal workers, the welfare beneficiaries and the people living in slums-, obtained a credit through these agencies in the past year. (Wilkis, 2012). The first interpretation of this process can follow a sequential argument (as Geertz or Bourdieu et al. would do): the expansion of the credit market replaces the informal credit systems of the popular classes. With regard to this interpretation I would like to stand two points out. On the one hand, the above survey shows the simultaneity and heterogeneity of financial practices (both formal financial practices -for example, the use of credits cards, and informal financial practices -for example, buying on “fiado”). On the other hand, and this is the central theme I’m interested in presenting in this brief communication, we note that the making up of a certain personal credit supply is organized on the basis of a kind of guarantee which is usually central in informal credit systems: the moral capital. The credit agencies in question organize the supply, the interaction and the credit assessment on the recognition of ethical virtues of those who demand the money. Read More »

Nuevo Libro: “Disturbios Culturales”

Ediciones UDP acaba de publicar el volumen de entrevistas “Disturbios Culturales”, que hemos co-editado junto a Lucía Vodanovic (índice). Este es un libro de teoría cultural, no de estudios de la economía. Sin embargo toca varios asuntos que podrán ser de interés para los contribuidores y lectores de este blog. Tres ejemplos. Las entrevistas con Jeffrey Alexander, Luc Boltanski, Antoine Hennion, Brian Massumi y Trinh Minh-ha,  discuten en profundidad el giro “performativo” y los desafíos que enfrenta una perspectiva a la vez pragmática, relacional y con capacidad crítica de la vida social. Por su parte, Andrew Benjamin, Esther Leslie, Sarah Franklin, Boris Groys y Michael Hutter analizan los objetos artísticos y su valoración económica y científica. Y, finalmente, Scott Lash, Walter Mignolo y Bernard Stiegler enfrentan, desde diferentes ángulos por cierto, la pregunta por las particularidades del capitalismo contemporáneo.

Situando a Zelizer

Manuel Vicuña, editor del segundo libro de la serie que reúne las ponencias presentadas en la Catedra Norbert Lechner de UDP, me ha pedido un breve texto que anteceda y presente el trabajo de Viviana Zelizer. Subo acá el borrador. Read More »

¿y donde están las empresas?

El jueves 23 de Agosto se realizó el taller “Estudios Sociales de la Empresa en Chile” (Taller empresas versión 23 Agosto). El foco de la discusión lo constituyó una serie de artículos – que son los borradores de los capítulos de un libro en camino y- que corresponden a una muy interesante muestra de los que se está haciendo hoy en estos temas. El taller fue además enriquecido por los comentarios de algunos de los investigadores con mayor experiencia y conocimiento de este incipiente campo en el país. Más que resumir lo que se conversó ese día, en este – y en un post posterior – discutiré algunas de las preguntas que a mi juicio han quedado abiertas para seguir investigando y discutiendo. Específicamente esta entrega discute: ¿Cuál es el objeto de análisis de los estudios de la empresa hoy?”. Read More »

En el espíritu de Boltanski

Un par de veranos atrás intenté ordenar mi lectura del “Nuevo Espíritu del Capitalismo” (NEC) de Bolstanski y Chiapello es una especie de reseña privada. Inspirado por el espíritu de la visita- que lamentablemente me perderé- del mismísimo Boltanski a la UDP por estos días decidí subir mis notas. Read More »

Valores, justificaciones y cuantificación

 

Es extraña la lectura de La economía, ciencia de los intereses apasionados (ECIA), el pequeño libro exegético que Latour y Lépinay escribieron para presentarle al mundo –un siglo después- el trabajo de Gabriel Tarde. Extraña, por un lado, porque ha sido tal el esfuerzo de Latour (acá, aquí, pero también allá) por introducirnos a Tarde como el clásico que hubiese cambiado el curso de la sociología, que leyendo ECIA uno se pregunta a ratos si no bastaría con los comentarios de Latour sin entrar en los detalles freak de Tarde. Pero extraña, también,  porque la obra de Tarde –sin la necesidad de sus exegéticos- abre una serie de preguntas extremadamente interesantes.

No soy muy dado a las sofisticaciones teóricas –y lo digo con algo de vergüenza- pero en el corazón de la apuesta tardeana hay una hipótesis que me detonó todo tipo de reflexiones. Esta hipótesis podría ser resumida así: el pecado de la economía (economics para entendernos) no es cuantificar la vida económica (economy), sino no llevar dicho ejercicio a su máxima posibilidad. Para Tarde la materia de la economía –aquellos bienes transables que hacen y se mueven por los mercados- es siempre subjetiva: es una cualidad que remite a escalas de interés y deseo. Y es sólo gracias a que los mercados operan con entidades subjetivas que se les puede cuantificar: si no hubiese una referencia, una equivalencia relacional, no habría posibilidad de ordenar los bienes transados (definiendo, por ejemplo, qué bien hace de suntuario, cuál de complementario y qué otro de público). La idea de la economy of qualities de Callon et al. (2002), aunque más referida a los dispositivos sociotécnicos que permiten el anclaje/desanclaje entre consumidores y bienes, retoma parte de esta propuesta.

La (tan celebrada) tesis de Tarde es que la economía se habría limitado a cuantificar un tipo de valor, dejando otros tipos de valoraciones fuera de sus análisis, por tanto de la economía (el argumento basal tras la idea de performatividad). Pero lo interesante es que Tarde no se contenta con eso, sino que se anima a indicar cuáles son los valores con los que la economy opera. Tarde identifica tres: el valor-verdad (p.ej. el estatus), el valor-utilidad (p.ej. la riqueza) y el valor-belleza (p.ej. la estética) (Ojo con las similitudes con el price, prize y praise de Dewey). Pero cuidado con confundir esta premisa de Tarde con el construccionismo. Para Tarde estos valores no son distintas ‘perspectivas’ sobre un mismo fenómeno, sino distintos esquemas ordinales (con sus propios códigos, espacios y materialidades) que, y este es el punto central, pueden ser objeto de cuantificación.

Tarde no deja claro cuándo comienza un valor y termina el siguiente (y enhorabuena, probablemente no hay cómo hacer tal demarcación) y siempre queda abierta la pregunta si son tres, cinco o un número indeterminado de valores en constante proceso de hibridación (similar a la noción de modalidad de Caliskan y Callon 2009, o la idea de disonancia y heterarquía de Stark (2009). Pero más allá de esos debates, me parece que Tarde hace algo extremadamente sugerente: tiende un puente para acercar los regímenes de justificación de Boltanski y Thévenot (B&T) a la sociología económica. O mejor dicho: abre la posibilidad de ver en regímenes o mundos de B&T un instrumento de cuantificación.

En primer lugar, hay una conexión evidente entre los regímenes de B&T y los valores de Tarde. ¿Podría conectarse el valor-utilidad al market regime, el valor-verdad al regime of opinion y valor-belleza al regime of inspiration? Si son estas o no las parejas es secundario; lo fundamental es, siguiendo a Tarde, preguntarse cómo la economía puede hacer una mejor cuantificación. Siempre me ha parecido que el gran problema en muchos de los usos de los regímenes de B&T es el poco sustento teórico para extrapolarlos. ¿Cuál es su rendimiento límite? ¿Es posible sacarlos de la pragmática de la moral y los conflictos para ubicarlos en otros campos? ¿Pueden los regímenes de justificación ser utilizados para hablar de evaluaciones económicas? ¿Es legítimo usarlos para medir experticias? ¿Sirven para cualificar distintos tipos de mercados? Stark diría que sí, y de hecho él se basa en B&T para argumentar que las firmas deben articular “alternative conceptions of what is valuable, what is worthy, what counts.” (p.5). A mí, en lo personal, no me queda tan claro. Es decir, creo que para hacer la proyección que hace Stark hace falta una mayor mediación conceptual. Los mismos B&T dicen que su foco de atención es más amplio y vinculado “to all kinds of justifications and not just those that concern economic life” (2006 [1991], p.17). B&T, de hecho, están interesados en los moments critiques (momentos críticos), o sea situaciones en las que “people, involved in ordinary relationships, who are doing things together –let us say, in politics, work, unionism- and who have to coordinate their actions, realize that something is going wrong” (1999, p.359).

Creo, sin embargo, que los valores de Tarde pueden prestarse para hacer esa mediación que, a mi juicio, le falta a Stark. ¿Por qué? Porque a Tarde lo que le interesa de sus tres tipos de  valores es la posibilidad de cuantificar la vida económica. En este sentido, los régimen de B&T podrían entrar a la sociología económica no para representar las conexiones entre value y values –básicamente la puerta que les abre Stark- sino para ampliar –según el concepto de Latour y Lépinay- la gama de valorímetros con los que cuenta la economía: la variedad de escalas cuantificables del valor que hacen a la economía. Digamos que B&T, vía Tarde, podrían entrar a la sociología económica por la puerta metodológica.

¿Cómo deberían ser estos valorímetros? Aquí está la segunda clave para una alianza entre Tarde y B&T. Tarde no dibuja un modelo formal, pero entrega un elemento fundamental: la clave de la economía y de su cuantificación está en los silogismos prácticos. Por éstos Tarde entiende los “estados anímicos” y “duelo lógicos” que hacen la economía. En palabras de Tarde: “De vendedor a cliente y de cliente a vendedor, de consumidor a consumidor y de productor a productor… opera un continuo e invisible pasaje de estados anímicos, un intercambio de persuasiones y excitaciones –mediante la conversación, los periódicos, el ejemplo- que precede a los intercambios comerciales, a menudo es lo único que los hace posible.” Estos silogismos prácticos son, también, muy cercanos al pragmatismo de B&T. No hay estructuras predefinidas; las justificaciones y los valores se despliegan y ponen en juego de forma situada, usando para afirmarse todo tipo de entidades, objetos y procesos. O sea: sean cuales sean los valorímetros diseñados para cuantificar la economía, éstos deben reconocer la naturaleza práctica, contagiosa y heterogénea de la materia a cuantificar. La imagen no deja de ser interesante y disruptiva: si la economía aceptase que existen otros valorímetros, otros regímenes para medir el valor de lo económico, tendría que construir un nuevo arsenal de herramientas de cuantificación. La economía y la sociología establecerían una nueva relación. Ya no se trataría de develar la dimensión ‘simbólica’ de la economía, ni siquiera de identificar su naturaleza performativa, sino de aliarse en la cuantificación (pero esta vez sin exclusión) de lo económico.

PS1: esto último abre un muy interesante debate sobre las ‘guerras metodológicas’ entre investigadores cuantitativos y cualitativos. Tal vez vía B&T vía Tarde dichas guerras pierden sentido: los cualitativos deberían re-encantarse con la cuantificación, y los cuantitativos deberían la pragmatología de lo social.

Manuel Tironi

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