Sobre sociología económica y buenas lecturas

En este post quisiera recomendar la lectura de tres libros y un artículo de reciente aparición con un muy breve comentario general sobre lo que más me ha llamado la atención/interesado en ellos. Los libros son:

1. “Economic Sociology: A Systematic Inquiry” de Alejandro Portes.

Comentario: En su libro, Alejandro Portes entrega una visión actualizada del resurgimiento de la sociología económica. Portes se aboca a mostrar los avances y estancamientos post Granovetter. El desafío fundamental que presenta Portes, como yo lo veo, es que los estudiosos de la sociología económica se han degastado ya demasiado tiempo intentando demostrar que el “embeddedness” importa y lo que corresponde es explorar con mayor detención el cómo importa. Así, luego de resumir brevemente los que a su juicio son los pilares del paradigma de la sociología económica (acción económica orientada socialmente, consecuencias inesperadas de la acción individual, relaciones de poder) en el capítulo 2 (buen capitulo), Portes se lanza de lleno a estudiar casos concretos. Eso sí, para ello, primero reinterpreta los conceptos de capital social y clase social porque considera que han sido mal utilizados en la literatura. Personalmente, esa es la parte que menos me interesó del texto (capítulos 3 al 6), pero que es necesario leer si se desea interpretar adecuadamente la mirada de Portes sobre los fenómenos sociales. Luego viene lo bueno: basándose en su vasta investigación sobre migrantes cubanos y otros a los Estados Unidos y su conocimiento de las economías informales entre ellos, Portes presenta un rico, variado y bien documentado análisis sobre (precisamente) lo que el denomina los pilares de la disciplina. Un ejercicio que no es fácil de hacer y menos aún de convencer a otros fuera de la disciplina sobre su importancia.

2. Burst: the hidden pattern behind everything we do

Cuando Portes habla de consecuencias inesperadas de la acción se refiere a lo mismo que desde otras disciplinas denominan propiedades emergentes de las redes. A eso se dedica Alberto L. Barabasi y en este libro de difusión explica algo de ello. Lo hace para el lector no especializado. Por eso, advierto, la lectura es lenta aunque muy entretenida. En mi opinión, lo interesante recién comienza en la página 90 en adelante, pero el estilo obliga a leer el texto completo. En él conocerán más sobre las cruzadas medievales y la elección del Papa en aquellos tiempos sobre el comportamiento de un artista muy especial que hizo de su día a día, su obra de arte. Pero lo interesante es cómo intenta explicar el comportamiento humano a niveles agregados a partir de simples decisiones individuales, como por ejemplo, cómo priorizamos. De esas simples acciones surgen efectos agregados inesperados (lo que Portes considera un pilar de la disciplina) y se aprenden varias cosas. Para dejarlos con la curiosidad, sólo un ejemplo: si ven outliers en sus datos… no los ignoren, allí hay un Burst!!!!

3. Identity Economics,  de George Akerlof y Rachel Kranton

Para sociólogos las cosas que dice este libro son tan obvias como omnipresentes:  las normas y nuestras identidades moldean nuestro comportamiento económico (otro de los pilares que describe Portes). Para economistas la cosa ya no es tan clara. Depende de cuál economista. Lo primero que me interesó de este libro es la historia detrás de su publicación. Akerlof (Premio Nobel de Economía del 2001) fue receptivo a un comentario de su ex-alumna Rachel: “tu último paper está malo porque olvidas la importante de la identidad”. De hecho, eso no aparece en toda la teoría económica, pensó Akerlof y se sentaron a pensar y escribir. Para mí, esa es la actitud correcta. Las ideas de Kranton y el rigor de Akerlof para formalizar ideas generan un buen producto final para leer rápido: un texto sin ninguna fórmula matemática que muestra a economistas cómo pueden integrar en modelos formales ideas desde otras disciplinas en ciencias sociales y a sociólogos, psicólogos sociales, antropólogos, etcétera como aprovechar el formalismo económico sin caer en reduccionismos que los hagan sospechar o los ahuyenten. Creo que es un buen texto para cursos introductorios en ciencias sociales.

4. “L-worlds:  The curious preference for low quality and its norms” de Diego Gambetta y Gloria Origgi

Uno de los temas generales de investigación de mayor importancia para países en vías de desarrollo es entender por qué el subdesarrollo es tan persistente. En este breve artículo, Diego Gambetta y su coautora explican cómo la flojera se puede sostener como una situación de equilibrio general. Si bien es un texto inspirado en las conductas y hábitos de los italianos, a todos nos traerá recuerdos del pasado, del presente y nos servirá para mirar nuevamente y con detención situaciones futuras que enfrentaremos por estos lados.  Al leer el texto de Gambetta y Origgi, no pude evitar recordar el estudio del PNUD sobre la forma en que hacemos las cosas en Chile. Nuestro problema, lo que impide que el progreso sea más sostenido y equitativo no es falta de materia gris (capital humano, si prefieren), es falta de incentivos para cambiar nuestros hábitos y nuestras formas de relacionarnos. La persistencia de nuestro subdesarrollo tiene más que ver con identity economics que con investment in early child development. Ambas cosas son importantes, pero una mirada puramente económica (del mainstream económico) debe ser complementada con esta otra visión. Y en esta otra visión, la sociología económica tiene muchísimo que aportar.

Jorge Fabrega


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Comments

  • alvaropina  On October 18, 2010 at 4:26 pm

    Gracias por esta síntesis. Trataré de hacer algo parecido, es un muy buen formato.
    No puedo no reaccionar sin embargo al comentario de la última referencia. Resumo: hay comportamientos (de índole cultural al parecer puesto que el modelo se aplicaría a países, a países subdesarrollados) que no son económicamente eficientes, por lo tanto, lo que falta, para arreglar, mejorar, normar estos comportamientos, son incentivos económicos que favorezcan un comportamiento mejorado, arreglado, normado. Entonces, una regulación económica pertinente es aquella que cambia la cultura. El paso de una cultura no eficiente a otra eficiente, garantizaría la salida del subdesarrollo. Pregunto: ¿cuáles son los supuestos de esta proposición? ¿Qué definición del hombre, de las relaciones, de las preferencias, de la cultura, del bien colectivo se esconde tras una proposición como esta? No respondo yo. Lo que sí diré es que uno de los objetivos ms importantes de la sociología económica es el de cambiar las prioridades que han vendió hasta ahora gobernado las políticas públicas: primero hay que decidir que vida en sociedad se quiere, qué relaciones, que actividades, que futuro, y luego ver como económicamente eso se construye, y no al revés! Ejemplos de “al revés”: las colonias, la conquista, el totalitarismo, incluido el totalitarismo financiero (un economista: http://www.cairn.info/resume.php?ID_ARTICLE=CITE_041_0127). En todos estos ejemplos se intento incentivar un cambio cultural en aquellos que no “saben” comportarse económicamente. Ilustración, banal en sociología, quizá pertinente aquí. Durante años se pensó que los negros eran menos inteligentes que los blancos: no hacían las tareas para la escuela, se demoraban, no respondían a las preguntas. Cuando se empezó a estudiar seriamente el tema, se descubrió (aunque ahora parezca increíble que eso sea un descubrimiento) que las normas familiares, culturales, o de origen de estas personas NO valorizaban al “apurado” al “urgido” al “preocupado”, sino más bien al “tranquilo”, al “relajado”, al que “se toma su tiempo”. En el marco de esa norma, los negros era muchísimo mas inteligentes que los blancos. Los flojos son más eficientes en el respeto de esa norma. ¿Habría que incentivarlos con plata para que se apuren, se urjan y se preocupen? ¿Y para que urjan al resto y apuren al resto? ¿De verdad? ¿No habría que más bien crear las condiciones para que esa norma, y la comunidad que la habita, tenga su lugar, sea respetada, sea preservada y pueda vivir sin miedos, sin hambre, sin estigma? ¿No habría que más bien preocuparse en mantener la Socio-diversidad?
    Yo te diría exactamente lo mismo que la ex-alumna Rachel: el problema con ese comentario, y con los supuestos que esconde, es que olvidas lo importante que es la identidad.
    Muchos saludos!
    alvaro

  • joseossandon  On October 18, 2010 at 5:49 pm

    Gran revisión! Una pregunta. Algo que me ha llamado la atención en las cosas que he leído de Portes, es que siempre habla de “embeddedness” y cita a Granovetter, aunque entiende algo diferente. Portes (como también B. Uzzi y otra gente)distingue entre situaciones donde acción económica está embedded (en relaciones informales, familias, etc) y acción “at arm lenght basis” (formal,disembedded). Mientras que una de las ideas más fuertes del famoso ensayo de Granovetter es que embeddedness es una constante (a pesar de que puede estar incrustada en diferentes tipos de vinculos, más o menos fuertes por ejemplo). Pregunta, ¿explica en este libro Portes porque esta diferencia? (mi percepción es que parte del mal entendido que empezó Granovetter usando el mismo concepto de Polanyi que si distingue entre emb/dis). slds!

  • alvaropina  On October 19, 2010 at 1:21 am

    El tema, me parece, es que vale la pena distinguir no solo entre las relaciones más o menos embedded, sino también entre la eficiencia de cada tipo de embeddedness (o de la fuerza de los lazos, o del niel de personalización de las relaciones), y los tipos de actividades y la posición de la actividad en la cadena de producción. Ejemplo, para vender en la feria es preferible una red con mucha “relaciones débiles”, en cambio, para aumentar la seguridad del trabajo en una mina, es preferible estructura relaciones cohéesivas, densas, etc. Es decir, hay una relación entre el contenido de las actividades, la interdependencia con otras actividades, y las estructuras relacionales que favorecen más esta actividad. Ver por ejemplo lo de:
    Jessica Crow (http://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0378873307000160) o lo de
    Mlle. Mlle. Comet (http://www.cairn.info/resume.php?ID_ARTICLE=RFS_481_0067).
    Se puede extender el tema a los estudios sobre las relaciones multiplexes. ¿En qué contextos los actores tratan de enriquecer sus relaciones para aumentar el acceso a los recursos y oportunidades? ¿En qué contextos estos prefieren mantener relaciones “at arm lenght basis”? Es lo que tratamos de hacer aquí (http://dl.dropbox.com/u/9363893/Personal%20ties%20for%20TSQ.pdf).
    Saludos!

  • joseossandon  On October 19, 2010 at 3:35 pm

    De todas formas sigo sin entender porque Portes no siguió a Granovetter y diferenció entre situaciones económicas “embedded” en relaciones personales y situaciones “embedded” en relaciones impersonales, y decidió utilizar el término embeddedness sólo para el primer tipo de relación.

  • alvaropina  On October 20, 2010 at 2:03 am

    No sé exactamente que justificación da, me interesa la repuesta que Jorge pueda dar a eso (yo ya encargué el libro). Lo que sí sé es que con la noción the strength of ties, Granovetter es el primero en diferenciar niveles de social embeddedness. También pienso que la noción de embeddedness sirve para crear un espacio de trabajo entre sociólogos y economistas, pero que no va mucho más allá en términos teóricos. Es más una noción analítica, útil para operacionalizar hipótesis, que un concepto clave en la teoría de la acción pues, de hecho, como pareces decir tu José, no se pueden imaginar relaciones que no estén embedded en relaciones personales. Aun cuando se trate de dispositivos de medicación, maquinaria, mercados electrónicos, de objetos o de semas, siempre hay actores que los concibieron, construyeron, interpretaron, etc.

  • Jorge Fabrega  On October 20, 2010 at 9:49 am

    Alvaro, estoy 100% de acuerdo con tu primera reacción. Una regulación económica pertinente no es la que cambia la cultura (cosa que, dicho sea de paso, nadie sabe realmente cómo hacerlo, creo yo), sino la que se hace cargo de la cultura (la que se hace cargo de la crítica de Rachel Kranton). Humildemente, my two cents, sobre el punto lo hice en mi tesis doctoral al reinterpretar y formalizar el análisis de la corrupción en la teoría de rational choice tomando como punto de partida que el contexto donde ocurre determina el significado de la misma (perdón por la autopublicidad, pero si alguien está interesado éste es el link: http://bit.ly/96AOfa)

    José, sobre el punto de embeddedness, debería revisar esa parte nuevamente para responder con propiedad. En el intertanto, de lo que recuerdo, en el capítulo introductorio y parte del cap2, Portes desarrolla el tema. Parte haciendo la vinculación entre Polanyi y Granovetter. Luego plantea que el concepto de embeddedness es un umbrella concept que, como dice Alvaro, es más bien una noción analítica general (yo agregaría, un axioma). Recuerdo en un pasaje que desliza una crítica al intento de Uzzi de operacionalizar embeddedness en una variable precisamente porque caería en lo que indica José.

    Ahora bien, no recuerdo que Portes de una respuesta, pero a riesgo de mal interpretar, creo que su respuesta es: la distancia social entre dos o más individuos define las formas en la que la acción de unos es moldeada/modificada por la presencia/creencias/hábitos/acciones de los otros. Así, las relaciones más cercanas tienen un componente informal más intenso (malamente traducido como embedded) y en las más distantes dicha informalidad da paso a relaciones explícitas o no (es decir, formales o no) que se analizan mejor estructuralmente (malamente traducido como individuos vs. estructura/sociedad).

  • alvaropina  On October 20, 2010 at 2:56 pm

    Jorge, el debate se desplaza entonces a lo que significa hacerse cargo, ya seguiremos la discusión en algún otro post o lugar (¿alguien va a la Sunbelt en febrero?).
    Bajé tu tesis y le voy a echar una mirada.
    Tres comentarios cortos:
    1) Las relaciones informales también se pueden analizar desde un enfoque estructural. Lo que sucede es que en general para este tipo de relaciones no se tienen los datos, porque son más difíciles de conseguir. Pero muchos lo han hecho y se hace;
    2) Lo formal entiendo se define sobre todo por lo contractual, es decir por el hecho de que los términos acordados en un intercambio están garantizados por un sistema jurídico. En cambio lo informal, está garantizado exclusivamente por las interdependencias que mantienen los actores. Los sistemas de control y sanción son diametralmente diferentes.
    3) Otra distinción que es interesante tiene que ver con los niveles de la acción, inter-organizacional (no embedded) e inter-individual (embedded) y/o grupo. Si se piensa en términos de multi-nivel, queda un poco atrás el debate acerca de lo embedded. Las posibilidades en este enfoque son muchas y aun no se hace casi nada al respecto.

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