Economistas en “Produciendo lo Social”

La semana pasada fue la Conferencia Produciendo lo Social en UDP y a mí me tocó coordinar uno de los ejes que tuvo como tema principal, aunque no exclusivo, el rol de los economistas y la economía en Chile y América Latina. Los siguientes párrafos son mi particular intento de organizar lo que oí durante el día. Fueron en total 16 presentaciones en las mesas más las dos ponencias principales, y por cierto no pretendo un resumen acabado, en cambio lo que intentaré es conectar las ponencias con el tema del eje, organizándolas en cuatro temas, y sugiriendo algunas preguntas de investigación abiertas a partir de cada uno de ellos. Los temas son: economía y su consolidación profesional, economistas como agentes híbridos, la producción de la economía, y los límites del expertise.

En su intervención V. Montecinos sugirió dos grandes tareas pendientes para mejorar lo que se sabe sobre los economistas: mejorar el trabajo de archivos y hacer más análisis comparado. En la primera dirección se orientó la presentación de O. Mac-Clure quien discutió el papel de un intelectual francés, Courcelle-Seneuil, en el desarrollo temprano de la economía como disciplina en el siglo XIX en Chile. Mucho más tarde en el día presentó P. Blois quien revisó los conflictos asociados con la re-institucionalización de la sociología en Argentina después de la dictadura militar. El trabajo de Blois se enfocó especialmente en la forma como los jóvenes sociólogos lidian en su vida profesional con la muy particular manera de presentar la profesión en la formación de la UBA. Considerando estos trabajos juntos, resultaría interesante preguntarse por posibles comparaciones entre la consolidación de las diferentes disciplinas: en particular, comparar la emergencia institucional de la economía con la de la sociología en distintos países, como también, cómo los practicantes de ambas carreras lidian con las particulares definiciones de la profesión que han recibido en sus respectivas instituciones. Tengo entendido que otro de los presentadores, G. Beltrán, ha realizado un ejercicio de este tipo para el caso Argentino.

Las presentaciones de Joignant, De Cea & Gayo y J. Gilbert se enfocaron en el papel del conocimiento experto en la política. Específicamente: Joignant estudió como categorías y modelos de las ciencias sociales (como la teoría de juegos o de la democratización) fueron utilizadas en los documentos de trabajo semanales de la Presidencia de Chile a principios de los 90s; De Cea & Gayo, por su parte, analizaron la forma como el trabajo de dos sociólogos, Brunner y Garretón, se ha visto plasmado en la institucionalidad cultural creada durante el gobierno de Lagos; mientras que  Gilbert comparó el papel de los cientistas políticos en el gobierno en Chile y Bolivia. M. Garate, C. Cabrera y Pinilla & Godoy discutieron sobre los think tanks. Garate profundizó en la historia de CIEPLAN, y el papel de las discusiones entre economistas en la constitución de un “consenso” anterior a la vuelta de la democracia en Chile; Cabrera analizó el discurso de tres think tanks en Argentina utilizando la perspectiva de P. Bourdieu; y finalmente, Pinilla & Godoy sugirieron una tipología para la clasificación de este tipo de organizaciones, la cual luego aplicaron al caso de Chile hoy. Cabe mencionar en este contexto también el trabajo de G. Beltrán quien discutió el papel de los economistas en la creciente industria de las consultoras de mercado en Argentina, señalando como en este caso las credenciales técnicas son combinadas con otros signos, tales como la forma de presentación personal, a la hora de evaluar la performance de estos actores. Todos estos trabajos comparten un énfasis en el rol de los expertos fuera de la universidad, destacándose el papel de tres grandes figuras: el intelectual público (relacionado en algún momento con FLACSO y otras ONGS), el economista que asesora políticas desde los think tanks, y los expertos de las consultoras de mercado. Creo que sería interesante ampliar las conexiones entre estas las literaturas enfocadas a cada una de estas figuras: particularmente, parece inexplicado hasta ahora, ¿cómo fue la convivencia de instituciones como CIEPLAN y FLACSO durante la dictadura?, y más generalmente, cuales son las redes y barreras simbólicas entre estos tres tipos de espacios híbridos en los cuales se desempeñan economistas y otros cientistas sociales.

Un tercer grupo de trabajos se enfocó en la producción de un mundo económico por la economía, el trabajo de Farías et al y el mío se conectan con el término performatividad utilizado en la sociología de las ciencias, mientras que el de Sisto & Nuñez con la discusión post-Foucault de la govermentalidad. El trabajo de Farías et al analizó la producción práctica de un mercado de viviendas después del terremoto en Chile, prestando especial atención a como la organización de este proceso se ha enfrentado al problema de atraer inversionistas y producir competencia. Mi presentación, de la que ya he hablado antes acá, mostró como la economía ha sido un agente clave en la creación y evolución del mercado de seguros de salud en Chile. Sisto & Nuñez, por su parte, discutieron la producción en las políticas sociales y educativas de un “sujeto emprendedor”. En este tercer contexto me parece central ir aumentando al acervo empírico sobre el papel del conocimiento económico en diferentes mercados, y en particular, sobre un tema que no ha sido muy estudiado desde la discusión de performatividad (aunque una muy buena es Mitchell), a saber, la producción de mercados cómo política pública. A su vez, resultaría interesante ampliar las comparaciones entre procesos de producción del homo-economicus tradicional y el “sujeto emprendedor” (o lo que Callon denomina como el homo economicus 2.0). Mi impresión es que mientras el hombre imaginado por las políticas de economistas a la chicago es un actor con curvas de utilidad en la mente, el segundo es más sensible, y de hecho, co-producido por otras disciplinas menos duras como la psicología. En este contexto, podría ser interesante la comparación con el trabajo de D. Fridman sobre Argentina.

Finalmente, en un cuarto grupo pueden ser agrupadas las presentaciones de F. Neiburg, E. Simbuerger y H. Guerra. Neiburg sugirió una doble crítica al uso de la noción de performatividad. Por una parte, este término repetiría lo que otros conceptos ya han dicho (por ejemplo Simmel habló de “circularidad”) y, por otra, exageraría el rol del conocimiento experto en la economía. Según Neiburg, quien discutió esto a partir de dos casos en Brazil y Haití, no sólo es central estudiar la producción de dispositivos económicos  (por ejemplo: índices de inflación de precios) y las controversias expertas que rodean este proceso, sino que también las múltiples y muy complejas formas de cálculos económicos prácticos (por ejemplo: diferentes tipos de monedas cotidianas) y la forma cómo ambos dominios interactúan. Simbuerger discutió, a partir de una serie de entrevistas en Inglaterra, cómo los sociólogos académicos extranjeros han tenido que lidiar con el etnocentrismo de la disciplina que ejercen. Y. finalmente, Guerra contó como él mismo tuvo que transformar sus categorías al enfrentarse a su trabajo etnográfico en Mozambique, esto pues algunos conceptos simplemente no servían y otros – como sociedad civil y genero-, eran utilizados de una forma muy distinta por los actores que él estudió. Esta última serie de trabajos entonces enfatiza sobre los límites en el análisis empírico del conocimiento experto, abriendo otras preguntas al análisis de la economía. A mi juicio resulta particularmente interesante ampliar los análisis sobre la co-existencia de múltiples dispositivos de cálculo económicos (por ejemplo: créditos formales e informales que actúan juntos), cómo también, el análisis de la forma como los economistas lidian en la práctica con los límites de las categorías de sus propios conocimiento al enfrentarse a nuevos contextos. En este último sentido, tal como apuntó V. Montecinos, parece central estudiar la auto-concepción de género de esta disciplina.

En resumen, un muy buen día, muchos trabajos y mucho por hacer!

PS: la única ponencia del eje que no mencioné acá fue la de G. Seghezzo, quien discutió la constitución de la “violencia policial” como un ámbito de conocimiento experto en Argentina, donde han confluido organizaciones de derechos humanos, la prensa, abogados y discursos más reciente del tipo “tolerancia cero”.

José Ossandón

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Comments

  • Juan Felipe Espinosa C.  On November 5, 2010 at 11:31 am

    Sana envidia de los que pudieron asistir!
    Gracias por las potenciales ideas para seguir adelante en la investigación…

  • Gustavo Onto  On November 8, 2010 at 8:24 pm

    Thanks for publishing such a post. I couldn’t be present at the event but my research interests are very close to the ones discussed.

  • Rodrigo Araya  On November 16, 2010 at 6:24 pm

    A propósito de producir lo social, vale la pena mirar el “reporte mundial sobre las ciencias sociales”, hay algunos datos interesantes, otros raros, y otros tantos bien reveladores de lo que se esta pensando, investigando, produciendo.

    http://sociologiac.net/2010/11/15/informe-mundial-sobre-las-ciencias-sociales-2010/

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