Revision del texto: “Activity Theory in Practice. Promoting learning across boundaries and agencies” y algunas ideas relacionadas

Utilizando un enfoque alternativo al estudio de las practicas de innovación al que se ha dado en este blog (aquí, aquí, aquí, aquí y aquí) muestro a continuación la revisión del texto  “Activity Theory in Practice. Promoting learning across boundaries and agencies”, editado por un grupo de estudiosos de las actividades humanas en variadas areas, como son: Harry Daniels , Anne Edwards, Yrjo Engeström, Tony Gallagher y Sten R. Ludvigsen. Desde mi perspectiva, este texto entrega algunas herramientas para entender algunos aspectos del fenómeno citado. Dadas las limitaciones de espacio del presente reporte, mencionare solo los tres primeros capítulos como ejemplos para el desarrollo de las ideas fundamentales de la teoría de la actividad. Estos capítulos se relacionan con el que para mí es el grupo que ha realizado mas avances en el estudio del cambio, aprendizaje e innovación a partir de este particular marco teórico y metodológico.

Tal como los editores del libro explican, los autores de este volumen tienen intereses de investigación que convergen en el estudio de las practicas que permiten la generación de conocimiento y la movilización del mismo (Daniels and Edwards, 2010: 1). Para entregar su visión sobre dichas prácticas, estos autores utilizan la teoría de la actividad, teoría que ha venido a ser catalogada como “uno de los secretos más guardados de la academia” (Roth and Lee, 2007:186) La teoría de la actividad o también llamada teoría histórico cultural de la actividad –en la vertiente nórdica- hereda una larga tradición que proviene de los estudios de sicología constructivista de Lev Vygotsky –la llamada primera generación- y pasa por una serie de académicos y profesionales que desarrollaron la segunda y tercera generación de la teoría de la actividad (Engeström, 2001).

Curiosamente, el desarrollo que ha sido liderado por el profesor Engeström de la universidad de Helsinki, ha venido recibiendo algún interés en estudios de la organización (Blacker, 2009: 20). Sin embargo, Blacker también nos comenta que aun es una teoría marginalizada en el “mainstream” de los estudios organizacionales. Los tres primeros capítulos del texto, se enfocan en el potencial que posee este sistema para el  estudio de problemas organizacionales en general y en particular en la innovación en servicios –de asistencia a personas mayores- y la mejora de procesos. Es así como el grupo de investigadores de Helsinki nos muestran casos en donde la producción de servicios (Nummijoki and Engeström, capítulo 3) y el trabajo colaborativo en el que un centro de educación tecnológica y el lugar del trabajo rediseñan en conjunto el futuro de la actividad profesional en la que se encuentran comprometidos (Virkkunen, Makinen and Lintula, capítulo 1). Lo que es interesante acerca de la escuela de Helsinki –y su versión de la teoría de la actividad- es el enfoque intervencionista que este grupo de investigadores han llevado a la práctica. Esto es algo que teórico de la actividad Jaakko Virkkunen ha explicado en otro lugar como el imperativo de exponer ideas practicas con el objetivo de cambiar actividades sociales (Virkkunen, 2009: 146). Esta es, desde mi perspectiva, una diferencia fundamental con otras teorías que estudian la creación y movilización del conocimiento y por ende fenómenos como la innovación. La teoría histórica cultural de la actividad de la tradición finlandesa busca revelar posibilidades de emancipación de los sujetos que realizan la actividad (Virkkunen, 2009: 147).

La búsqueda de la emancipación está claramente relacionada con un bloque fundamental de segunda generación y de la tercera generación de la teoría de la actividad, desarrollada por el profesor Engeström. Esto es que dicha teoría se funda en la existencia de contradicciones básicas en la operación del sistema capitalista y en la socialización de las fuerzas de producción que se realizan en el. Es aquí donde el trabajo de Marx en “Introduction to the Critique of Political Economy” se muestra como un antecedente fundamental de este marco conceptual. Siguiendo esta línea de análisis, Virkkunen (2006: 61) fija como marco una socialización de las fuerzas de producción históricamente más compleja, en un proceso que se conecta con el aumento de la complejidad y de la cada vez más intrincada existencia de relaciones entre actividades, regiones, compañías e industrias. En el centro de este fenómeno, existe una evidente conexión entre las actividades productivas y la creación de conocimiento Virkkunen (2006). Es esta la relación entre actividad y conocimiento de la que dan cuenta los actuales estudios de la actividad en las más diversas aéreas del desenvolvimiento humano.

Estudiando el problema de la colaboración entre las prácticas del lugar de trabajo y la educación profesional, Virkkunen, Makinen and Lintula (capítulo 1) adelantan una idea robusta de cómo tratar con lo que los teóricos de la actividad llaman la expansión del objeto de la misma. En este caso, la expansión del objeto de la actividad de la educación vocacional en Finlandia. Pero es aquí donde un punto fundamental emerge. En la teoría de la actividad, el concepto de objeto posee un significado particular. Fue el sicólogo social y cultural Leont’ev quien formulara naturaleza histórica evolutiva del objeto en la actividad. Esta es uno de los pilares fundamentales de la actividad como unidad de análisis y es a la vez un modelo particularmente útil para entender la constitución y el origen de la mente humana (Roth, and Lee, 2007: 189). El objeto de la actividad se define como la “materia prima” y el “espacio del problema” donde la actividad es dirigida. Este es conformado y transformado en el resultado/producto con la ayuda de artefactos que median en dicho proceso (Hasu & Engeström, 2000, p. 63). En palabras de Leont’ev: “Es el objeto de la actividad el que la dota de una cierta orientación. La expresión “actividad sin objeto” no tiene ningún significado” (Leont’ev, 1978). Es entonces donde comprendemos que lo que los autores finlandeses siguen es el cambio histórico del objeto de la educación vocacional el que se relaciona e interconecta con el cambio del objeto de la actividad profesional. Es esta evolución conjunta de objetos la que es puesta en estudio y la que permite elaborar un diseño a partir de la metodología de estudio intervencionista llamada “Laboratorio de cambio”.

En el capítulo de Nummijoki y Engeström (capítulo 3) desarrollan una exploración práctica acerca de cómo la producción del servicio de la asistencia en casa a personas de edad avanzada es realizado en Finlandia. Es aquí donde los investigadores elaboran, a partir del concepto de “configuración conjunta/Co-configuration” (Victor and Boynton, 1998) un análisis de dicha actividad. La configuración conjunta es definida cuando el cliente es un contribuidor activo en su propio cuidado en su hogar.  Los autores construyen aquí sobre un programa de más de veinte años acerca de organizaciones de cuidado y de salud, donde la agencia es considerada tanto en el individuo que presta el cuidado como en el esfuerzo colaborativo con el sujeto del cuidado y donde los artefactos que median en dicha actividad son entidades de importancia central para la conformación de la misma (Engeström, 2005). Sin duda, el estudio construye desde el análisis previo de las contradicciones entre la evolución del trabajador que cuida y el sujeto de dicho cuidado en casa. Desde esos estudios intervencionistas, los autores recogen la existencia –que su ves fue creada utilizando el método intervencionista del estudio de las actividades- de una herramienta llamada “acuerdo de movilidad”. Esta herramienta incorpora el trabajo de investigadores y profesionales del cuidado ante la expansión del objeto de su actividad, expansión recogida desde las nuevas necesidades de los cuidadores y de los clientes en la casa.  Es así Nummijoki y Engeström (capítulo 3) enfrentan el estudio de este nuevo objeto/herramienta y la mediación que este proporciona a la actividad del cuidado en casa. En congruencia con su metodología, el estudio es realizado estudiando la interacción video grabada entre el cuidador y la persona cuidada y en su conexión con el nuevo objeto que surge al relacionarse la actividad de la persona en cuidado y el cuidador. El capítulo ciertamente ofrece material empírico interesante y algunas nuevas avenidas para el desarrollo de la llamada tercera generación de la teoría de la actividad (Engeström, 1999)

Finalmente, una moción de cuidado para quien desee adentrarse en el uso de la teoría histórica cultural (CHAT) de la actividad para el análisis de prácticas. Primeramente, siguiendo a Roth y Lee (2007). La verdadera dificultad en el uso de la CHAT es la naturaleza dialéctica del análisis que esta conlleva. De hecho, las categorías tratan de ser “universales categóricos porque ellos afirman la presuposición mutua de los opuestos” (Roth and Lee, 2007: 197). Sin esta comprensión dialéctica no existe posibilidad alguna de entender como las organizaciones, lugares de trabajo y ninguna otra entidad de agrupaciones pueden realizar actos de aprendizaje como los seres humanos. Esto es la configuración de cognición y aprendizaje distribuido. Segundo, como Engeström (2008: 258) recientemente ha mencionado, la teoría de la actividad se construye sobre un análisis marxista de la historia y la sociedad, donde los motivos de la alienación –que en la firma se basan en la distancia que existe entre el objeto de la actividad de la organización y el objeto personal de quienes trabajan en la misma- no se encuentra solo explicados por la división del trabajo sino fundamentalmente en la propiedad privada del objeto de la actividad. Por lo tanto, la teoría de la actividad busca realizar una reflexión crítica acerca de las nociones “managerialistas” acerca de objetos y propósitos de la firma y quienes en ella trabajan. “Cuando las actividades y sus esferas/compromisos de funcionamiento constitutivas y sus consecuente acciones son analizadas históricamente, con un ojo cuidadoso en sus contradicciones inherentes, muchos disturbios y los dilemas de los flujos de todos los días de trabajo comienzan a tener sentido. Mas importante, nuevas zonas de desarrollo próximo emergen como posibilidades de transformación expansiva” (Engeström, 2008: 258).

Resumiendo, la visión de la teoría histórica cultural de la actividad es una de las posibles miradas que se le puede dar a un fenómeno como la innovación.  En todo caso, el uso de este marco teórico y metodológico, que relaciona la historia de las practicas y el contexto institucional de las mismas,  conlleva un gran desafío para el estudio del “aquí y ahora”. A CHAT es a todas luces una fuente para el entendimiento de estas prácticas, tal como lo ha sido la etnografía y la etnometodología en otras tradiciones (Miettinen et. all., 2009: 1314).

Juan Felipe Espinosa

Referencias

Blacker, F. 2009: “Cultural-Historical Activity Theory and Organization Studies” En Sanino, A-L,  Daniels, H. y Gutierrez, K. Learning and Expanding with Activity Theory. Cambridge: Cambridge University Press. P. 19-39.

 Daniels, H., Edwards, A., Engeström, Y., Gallagher. T., Ludvigsen, S-R, 2009: Activity Theory in Practice: Promoting learning across boundaries and agencies. Routledge.

 Engeström, Y. 2008: “Enriching activity theory without shortcuts” Interacting with Computers
Volume 20, Issue 2.

 Engeström, Y. 2005: “Expanding learning at work: Towards an activity theoretical reconceptualization” Journal of Education and Work, 14(1), 133-156

 Engeström, Y. 2005: “Knotworking to create collaorative intentionality capital in fluid organizational fields”. En M. M. Beyerlein, S.T. Beyerlein y F.A. Kennedy (eds), Collective Capital: Creating intangible value. Amsterdam: Elsevier, pp 307-336.

 Engeström, Y. 1999: Activity theory and individual and social transformation. Cambridge: Cambridge University Press.

  Hasu, M. & Engeström, Y. 2000: “Measurement in action: An activity theoretical perspective on producer-user interaction”. International Journal of Human-Computer Studies, 53, 61-89.

 Leont’ev, A. N. 1978: Activity, consciousness and personality. Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall.

 Miettinen,R; Samra-Fredericks, D. and Yanow, D. 2009: “Re-Turn to Practice: An Introductory Essay” Organization Studies, 30: 1309

 Roth, W-M and Lee, J-L .2007: “Vygotsky’s Neglected Legacy”: Cultural-Historical Activity Theory. Review of Educational Research, vol. 77 no. 2 186-232

 Victor, V. and Boynton, A.C. 1998: Invented Here: Maximizing your organization’s internal growth and profitability. Boston, MA: Harvard Business School Press.

 Virkkunen, J. 2006: “Hybrid Agency in Co-Configuration Work” Outlines vol. 8, 1, 61-75

 Virkkunen, J. 2009: “Two Theories of Organizational Knowledge Creation” En Sanino, A-L,  Daniels, H. y Gutierrez, K. Learning and Expanding with Activity Theory. Cambridge: Cambridge University Press. P. 19-39.

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Comments

  • Maitê Bustamante  On July 5, 2011 at 8:21 pm

    La síntesis descrita demuestra, que la Teoria de la Actividad tiene un espacio a ser explorado como instrumento de investigación en las organizaciones empresariales, pero me dejó la impresión al mencionar tratar de intervención en el campo de la actividad como si se tratará de un proyecto de consultoria. En este semestre iniciei los contactos con esa Teoria, por lo que dezconosco bastante sobre ella, entretanto, tuve acesso a una crítica bastante contundente y con un buen soporte ontologico y epistemológico de un pesquisador Ingles:Nick Peim acusando Engestrom de un desvirtuamento de la base Vigotskiana y Marxista, Ud. tiene conocimiento de esta crítica y algun comentario?Saludos desde Brasil, Maitê Bustamante

  • Juan Felipe Espinosa  On July 6, 2011 at 3:06 pm

    Gracias por darse el tiempo para leer.
    Bueno, en lo personal, hace tiempo que vengo mirando la teoría de la actividad como una herramienta interesante para operacionalizar el análisis en el llamado giro hacia el estudio de las prácticas. Sin embargo, mi trabajo empírico ha sido aun muy menor con la teoría de la actividad y menor aun con un enfoque intervencionista de la misma.

    Respecto del enfoque intervencionista, efectivamente hay una tensión que es reconocida por la gente que trabaja con el “Change Laboratory”. Sin embargo y sin ánimo de ser un “abogado” del trabajo de estos teoristas, creo que una buena respuesta la han dado Virkkunen cuando el comenta que el propósito es ayudar al grupo que realiza la actividad y/o los miembros de la organización a encontrar los problemas que ellos enfrentan en su trabajo diario, analizando sistemáticamente las causas sistémicas de los problemas. De esta manera, diseñar e implementar nuevas formas de la actividad que solucionen las causas profundas de los problemas diarios que les aquejan (Virkkunen, 2005). Ahora, como lo comente en el pequeño texto anterior, la teoría de la actividad busca realizar una reflexión crítica acerca de las nociones “managerialistas” acerca de objetos y propósitos de la firma y quienes en ella trabajan, por lo tanto esta solución busca ser emancipadora de quienes desarrollan la actividad laboral en dichas organizaciones. Es decir, estos autores no consideran para nada problemático intervenir, siempre y cuando se tenga claro para quien están ellos buscando dicha emancipación…Pero bueno, eso siempre tiene sus matices y claro/oscuros… 🙂

    Respecto de la crítica en el texto: “Activity theory and ontology, Educational Review, 61:2, 167-180” de Nick Peim, solo puedo decir que ofrece un buen contrapunto. Respecto del problema onto teleológico (que el autor reclama como elemento que no discute con la metafísica de Heidegger como expositor fundamental de la filosofía continental) creo que esta es un problema que esta teoría “hereda” del análisis Hegeliano dialectico. Esta es sin duda una gran crítica al pensamiento de la tradición de la CHAT y a muchos otros que provienen de Marx. No soy experto, ni me puedo hacer responsable por ella, pero bueno, se pueden ver algunas respuestas de superación del dualismo en las corrientes de marxistas abiertos como la de Bonefield en donde el trabajo existe “en y en contra” del capital (Bonefield, 2003). O del mismo John Holloway…Si es que entendí la crítica que Peim ha expresado sobre dicho punto. Es decir, no necesitaríamos que ir por la corriente que relaciona el constructivismo de Vygotsky con la fenomenología para superar este problema. A mi más bien me parecen tradiciones de pensamiento paralelas que similares… De hecho, desde la perspectiva que yo utilizo en mi tesis doctoral (la teoría actor-red) la crítica de la separación sujeto/objeto por parte de la teoría de la actividad es bastante antigua. Se puede allí ver el número especial que la revista Mind, Culture, and Activity ha realizado ya en 1996 (vol 3, issue 4) en donde el mismísimo Latour ofrece su mirada crítica a partir desde el uso de una ontología mas plana. En el mismo número se puede leer la contra argumentación de Yrjo Engestrom y el análisis de Michael Lynch!. En mi campo de investigación (tecnología) se ha comentado bastante las relaciones entre el pensamiento de Latour y Heidegger. Claramente el de Heidegger es un pensamiento antimodernista (Young, 1997) y que valora los ideales tradicionales, algo que Latour ciertamente no comparte, sin embargo, desde ambos lados se puede criticar la teoría de la actividad para el estudio de la tecnología como una en donde el objeto y el sujeto se presentan con un dejo de cartesianismo y claramente no superada y donde el problema de la agencia de los no humanos sale a relucir inmediatamente. Es este humanismo implícito el que creo es interesante de poner sobre la mesa cuando realizamos una crítica profunda a la teoría de la actividad.

    Respecto de la mira despolitizada, me parece que viendo el análisis que se realiza de los procesos de cambio y la evolución del objeto de las actividades no comparto para nada dicha critica. Esto porque una de las cosas que se ha sido apuntada por estos autores es justamente la necesidad de mirar el desarrollo histórico (con la realidad política que ello conlleva) de las actividades humanas.
    Creo como Usted lo ha comentado, que esta es una teoría interesante para explorar. Dicho sea ello, comparto algunas de críticas. Además, miro las teorías como caja de herramientas más que como sistemas cerrados o puros, por ello mi intensión es seguir explorándola🙂

  • Maitê Bustamante  On July 6, 2011 at 7:11 pm

    Juan, gracias por la rapida, amplia y fundamentada respuesta. En el momento estoy llevando en el doctorado un estudio iniciado en la maestria con el objectivo de analisar las organizaciones empresariales a la luz del pensamiento político de Hannah Arendt, mirando el fenomeno de la política como elemento transformador del hombre, tanto, en lo individual, como, en lo colectivo (entidades/asociaciones y otros enclaves), por tanto, el tema abordado en la CHAT y otros temas asociados como prática, trabajo y strategizing están presentes en mi amplio script de estudio. Saludos Cordiales desde Brasil, Maitê Bustamante

  • Juan Felipe Espinosa  On July 7, 2011 at 4:49 am

    Estimada Maitê,

    Es muy interesante el link que realizas.
    Te comento que un conocido mio que ha realizado hace algun tiempo el doctorado aca y que pertenece al grupo con el que investigo (CPPE) trabaja en Filosofia del Management y uno de sus intereses de investigacion es Hannah Arendt.
    Te dejo su web en el CPPE
    http://www2.le.ac.uk/departments/management/people/sverre-spoestra
    En todo caso, el trabaja en Lund (http://www.lunduniversity.lu.se/o.o.i.s?id=12683&search=link&author=fek-sss)

    Un abrazo!

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