Variedades de capitalismo para América Latina

El siguiente artículo tiene por objeto introducir a la discusión sobre variedades de capitalismo que ha tenido lugar en la literatura anglosajona con foco en las economías políticas industrializadas, y analizar brevemente los potenciales que esta presenta para el análisis de economías políticas periféricas en especial América Latina.

De la convergencia a la diversidad

En el contexto de la caída de la cortina de hierro a fines de los años ochenta y principios de los noventa, aparecieron una serie de tesis analizando el devenir del sistema capitalista vaticinando la convergencia del sistema capitalista hacia su versión liberal, mejor representada por los Estados Unidos. El fin de la historia constituyó un lugar común para entender tanto los procesos de acomodo capitalista en los países del centro como de aquellos en la periferia, ya sea desde una mirada positiva sobre la globalización y la hegemonía de la ideología liberal u otra negativa (por ejemplo la tesis sobre race to the bottom).

En respuesta a ello, una serie de estudios en economías políticas avanzadas comenzaron a ofrecer luces sobre la diversidad que las caracterizaba, rescatando viejos análisis institucionalistas. Especialmente referenciado fue el estudio primigenio de Andrew Shonfield de 1965 sobre las diferencias entre un capitalismo más liberal (EEUU) y otro más planificado (Europa continental). Otros análisis institucionalistas fueron también rescatados como los de Alexander Gerschenkron sobre el desarrollo tardío y las diferentes estructuras institucionales que desarrollan los nuevos países industriales con respecto a los que se desarrollaron primero (Alemania y Francia versus Inglaterra), los estudios de la escuela de la regulación francesa sobre la diferencia entre el fordismo francés y aquel de los Estados Unidos, el estudio de la emergencia de nuevas formas de organización productiva distintas a la producción en masa (por ejemplo Piore y Sabel), entre otros.

Este tipo de literatura se fundió a mediados de los noventa con nuevos estudios sobre diversidad, como aquellos acerca de los mundos del bienestar (liberal, conservador  y socialdemócrata), y sobre la diversidad de regímenes productivos (producción masiva en Estados Unidos, diversificación cualitativa en Alemania, especialización flexible en Japón) (ver aquí y aquí). De este modo, un interesante cuerpo de investigación había permitido hacia fines de la década descartar las teorías de la convergencia, o al menos poner en tensión la relación entre convergencia y divergencia (ver por ejemplo), y concentrar el análisis en los diferente modos de regulación económica y de arreglos institucionales en las economías políticas capitalistas avanzadas, sus patrones de innovación, solidaridad social y de competencia política, las características de sus gobiernos corporativos y relaciones industriales, entre otros (ver referencia).

Varieties of Capitalism y sus críticas

Un hito importante en este proceso fue la publicación en 2001 del volumen Varieties of capitalism de P. Hall y D. Soskice (en adelante VoC)[1]. En la introducción los autores esbozan una teoría de la diversidad capitalista que pasaría a dominar el debate teórico y análisis empírico en la década siguiente, y permitiría ampliar exponencialmente los estudios sobre diversidad capitalista. Entre los elementos centrales de la propuesta se encontraban: 1) la existencia de 5 dominios institucionales claves que otorgan el carácter a una economía política (sistema financiero y gobierno corporativo, sistema de innovación, relaciones industriales, relaciones entre firmas, sistema de educativo); 2) la centralidad del comportamiento de las empresas en la emergencia de dichos arreglos institucionales (y el descarte explícito del estado como agente); 3) la existencia de dos formas “típico ideales” mediante las cuales las firmas coordinan dichas estructuras: arreglos de mercado –dando paso a Economías de Mercado Liberales o LME en la sigla inglesa- o mediante cooperación estratégica, dando origen a Economías de Mercado Coordinadas (CME); 4)  la idea de la existencia de ventajas comparativas específicas asociadas a una y otra variedad de capitalismo; y 5) la idea de la existencia de complementariedades institucionales que refuerzan dichas ventajas comparativas y generan incentivos a los agentes económicos para mantenerlas en el tiempo.

De este modo, VoC no sólo explicaba la existencia de diversidad en el capitalismo sino que también incorporaba la posibilidad de perseguir distintos modelos institucionales de manera exitosa (asociados a las economías estadounidense y alemana respectivamente). Además permitía avanzar en el estudio de una serie de hipótesis acerca del futuro del capitalismo –no hay ya un solo modelo sino dos modelos posibles-, el cambio institucional y el diseño de políticas –cómo dirigir una economía hacia uno u otro de las variedades exitosas- bajo un esquema parsimonioso basado en la dicotomía entre LMEs y CMEs.

Adicionalmente VoC dio empuje a una serie de estudios que, amparados en las ideas centrales del volumen, vendrían a exponer controvertidas tesis que renovaron el debate en economía política comparada. Entre ellas, por ejemplo, aquella que sostiene que los ‘mundos del bienestar’ no son producto de las luchas de las organizaciones sindicales y de los partidos de izquierda, como proponían las principales teorías sobre el surgimiento de los estados de bienestar, sino que de las preferencias de los propios empresarios por contar con sistemas de protección social que fortalezcan las ventajas comparativas de las economías políticas coordinadas (ver Estevez-Abe, Iversen, y Soskice 2001; Mares 2003).

No tardaron, sin embargo, en aparecer agudas críticas a los planteamientos de VoC. Las más comunes referían a lo reduccionista de la tipología y a la falta de contenido empírico en ella, su exccesivo nacionalismo metodológico (las “variedades” tienden a confundirse con países específicos), el funcionalismo contenido en los planteamientos sobre complementariedades institucionales referente al funcionamiento y cambio institucional, y la no consideración de factores como las luchas y compromisos de clases y el rol del estado en el surgimiento de las variedades (ver especialmente Amable 2004; Crouch 2005; Streeck 2010; Bohle y Greskovits 2009).

Variedades de capitalismo en América Latina

Si bien desde la década de los ochenta diversos estudios han comenzado a reconocer la diversidad del capitalism en América latina, por ejemplo estudiando la emergencia y desarrollo de los regimenes de políticas sociales, hasta la fecha la region no ha formado parte sistemática de la investigación sobre diversidad capitalista tal como ha sido expuesta. Algunos intentos pueden ser encontrados en la utilización de la noción de “modelos de desarrollo” (Mesa-Lago 2002; Sheahan 2003), derivados de la existencia de resultados diversos en material social y económica asociados con determinados objetivos socioeconómicos y mecanismos institucionales para alcanzarlos.

Los esfuerzos más sistemáticos y emparentados con los debates en las economías avanzadas corresponden a los estudios de Ben R. Schneider (Schneider 2009; Schneider y Karcher 2010; Schneider y Soskice 2009). El autor propone la necesidad de adaptar la tipología de VoC para poder estudiar la región. De este modo, plantea que el mecanismo de coordinación que caracteriza a la región no es el mercado ni la coordinación estratégica, sino la jerarquía, de ahí el concepto de Economías de Mercado Jerárquicas (HME). La jerarquía se refleja tanto en la dependencia de los países de la región a las decisiones de inversión hechas por empresas multinacionales (EM), como en la división del trabajo tácita entre estas y los grandes grupos económicos domésticos.

La jerarquía opera generando una concentración de la propiedad en unos pocos grupos diversificados que controlan grandes porciones de las economías nacionales, que ejercen su poder y propiedad de manera directa sobre las firmas y sectores que controlan. La jerarquía también opera otorgando mayors poderes de decisión a los empleadores y las asociaciones gremiales por sobre los trabajadores, beneficiándose así de la existencia de mercados del trabajo poco regulados, grandes reservas de trabajadores poco calificados y baja densidad sindical (Schneider y Karcher 2010, 636; Schneider 2009, 563). Lo anterior genera ventajas comparativas concentradas en actividades extractivas -minería, agricultura- e industrias intensivas en mano de obra de baja calificación.

Siguiendo las ideas de VoC acerca de las complementariedades entre variedades de capitalismo (LME, CME o HME) y sistemas politicos (mayoritarios o consensuales), en su artículo con D. Soskice, Schneider explica los efectos de la jerarquía en la desigualdad socioeconomica de la regióny la fuerte influencia que tienen los sistemas presidenciales en su mantención. De este modo, la relación que en los países avanzados genera ventajas comparativas que aumentan la eficiencia de la economía, en América Latina produce complementariedades negativas que refuerzan las desigualdades. En el caso del mercado del trabajo, diversas complementariedades negativas (altas tasas de rotación laboral, sindicatos pequeños y altamente politizados con baja representación a nivel de planta, bajo nivel de cualificación, alta informalidad) producen una trampa de “bajas cualificaciones y malos trabajos” (Schneider y Karcher 2010, 633).

El futuro de las variedades de capitalismo en América  Latina: ejemplos de Europa del Este

Si bien los trabajos de B. Schneider avanzan de manera importante en incorporar América Latina a la controversia sobre diversidad capitalista, logrando capturar además las especificdades de la region respecto de las economías avanzadas, varias de las críticas hechas al enfoque de VoC aplican también en su lugar. Primero, en lo reduccionista de la tipología y la sobreestimación de la existencia de modelos regionales; segundo, en la inexistencia de explicaciones de las dinámicas sociopolíticas que dan origen a las “complementariedades”; tercero, la falta de consideración del estado como un agente crucial del cambio institucional, entre otras.

Una buena manera de superar estas trabas es seguir la discusión acerca de la diversidad capitalista que ha tenido lugar en Europa Central y del Este. Dadas las características de aquella región, los diversos estudios sobre diversidad capitalista han tenido que avanzar un paso más allá para dar cuenta de la existencia de economías políticas de institucionalidad precaria y sus procesos de institucionalización, la importancia de los agentes externos y del estado en la emergencia de relaciones entre dominios institucionales y el surgimiento de ventajas comparativas, etc. Especialmente importante son los trabajos de Bohle y Greskovits (2007a, 2007b) quienes partiendo de una teoría de la diversidad capitalista de origen polanyiano, investigan la interacción entre legados institucionales (asociados al socialismo), la percepción de dichos legados por parte de los policymakers, las elecciones iniciales de políticas, los subsiguientes procesos politicos y las presiones internacionales en el surgimiento de patrones de configuraciones institucionales. De manera similar, y utilizando ideas provenientes de la teoría de la dependencia, Bruszt y Greskovits (2009) intentan mapear la emergencia de clusters de economías políticas periféricas con diversas formas de vinculación a la economía internacional y a los centros industriales.

La realización de nuevos estudios comparados sobre diversidad capitalista entre ambas regiones parece ser una promisoria area de investigación por medio de la cual incorporar la region a los estudios sobre diversidad capitalista haciendo frente al mismo tiempo a las críticas recibidas por VoC.

Aldo Madariaga

Referencias

Amable, Bruno. 2004. The Diversity of Modern Capitalism. New York: Oxford University Press.

Bohle, Dorothee, y Béla Greskovits. 2007a. «Neoliberalism, Embedded Neoliberalism and Neocorporatism: Towards Transnational Capitalism in Central-Eastern Europe». West European Politics 30(3): 443-466.

———. 2007b. «The State, Internationalization, and Capitalist Diversity in Eastern Europe». Competition & Change 11(2): 89-115.

———. 2009. «Varieties of Capitalism and Capitalism “Tout Court”». European Journal of Sociology 50(03): 355-386.

Bruszt, László, y Béla Greskovits. 2009. «Transnationalization, Social Integration, and Capitalist Diversity in the East and the South». Studies in Comparative International Development 44(4): 411-434.

Crouch, Colin. 2005. Capitalist Diversity and Change: Recombinant Governance and Institutional Entrepreneurs. New York: Oxford University Press.

Estevez-Abe, Margarita, Torben Iversen, y David Soskice. 2001. «Social Protection and the formation of Skills: A Reinterpretation of the Welfare State». En Varieties of Capitalism: The Institutional Foundations of Comparative Advantage, eds. Peter A. Hall y David Soskice. New York: Oxford University Press.

Mares, Isabela. 2003. «The Sources of Business Interest in Social Insurance: Sectoral versus National Differences». World Politics 55(2): 229-258.

Mesa-Lago, Carmelo. 2002. «Models of Development, Social Policy and Reform in Latin America». Geneva. prepared for the UNRISD project on social Policy in a Development Context, United Nations Research Institute for Social Development (UNRISD).

Schneider, Ben Ross. 2009. «Hierarchical Market Economies and Varieties of Capitalism in Latin America». Journal of Latin American Studies 41(03): 553-575.

Schneider, Ben Ross, y Sebastian Karcher. 2010. «Complementarities and continuities in the political economy of labour markets in Latin America». Socio-Economic Review 8(4): 623 -651.

Schneider, Ben Ross, y David Soskice. 2009. «Inequality in developed countries and Latin America: coordinated, liberal and hierarchical systems». Economy and Society 38(1): 17.

Sheahan, John. 2003. «Alternative Models of Capitalism in Latin America». En Models of Capitalism: Lessons for Latin America, ed. Evelyne Huber. Pennsylvania: Pennsylvania State University Press, p. 25-51.

Streeck, Wolfgang. 2010. «E Pluribus Unum? Varieties and Commonalities of Capitalism». Cologne. MPIfG Discussion Paper 10/12.


[1] Para una versión en castellano ver los artículos publicados en Desarrollo Económico 45 (180), 2006.

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Comments

  • joseossandon  On November 10, 2011 at 10:50 am

    Muchas gracias Aldo, muy interesante y además – al menos en mi caso ya que no es una literatura que haya seguido particularmente – aprendí un montón. De hecho, parece que hay que revisar bien el trabajo de B. Schneider. Preguntas: ¿Es parte de tu proyecto de tesis iniciar una comparación al interior de AL y de los países de AL con el Este de Europa? ¿Tienes ya algunas hipótesis del tipo de diferencias – comparaciones relevantes en ambos casos?, saludos.

    • aldomadariaga  On November 11, 2011 at 9:08 am

      Hola José, gracias por los comentarios, la idea era justamente esa, acercar esta literatura que está casi exclusivamente en inglés. Tengo en mente escribir algo en español en estas mismas líneas de aqui a un par de meses.
      El trabajo de Schneider es super interesante sobre todo por el tipo de hipotesis y agendas de trabajo que se pueden desarrollar. Sin embargo, es importante a mi juicio poder extraer ese tipo de reflexiones sin caer necesariamente en el funcionalismo en que tiende a caer las versiones más ortodoxas de VoC. Mi idea es precisamente proveer un acercamiento desde la sociología histórica a cómo emergen esas variedades y que en el fondo lo que en un momento del tiempo se ve como complementariedades (positivas o negativas) provienen de un trabajo histórico donde existen determinados sujetos y agentes, escenarios internos y externos, etc. El tema de la comparación más que entre AL y Europa del Este es comparar al interior de cada región y seguir la idea de Skocpol de que existe un cierto “paralelismo histórico” entre ambas regiones (ver Skocpol y Sommers 1980). En específico me interesa investigar los mecanismos de reproducción de las economias neoliberales acá y allá para el caso específico de las políticas de competitividad. Para eso la comparación es en cada region, entre los neoliberales duros y aquellos que lograron mitigarlo.

      Saludos!

      • joseossandon  On November 14, 2011 at 10:30 am

        Suena muy interesante el proyecto. Quizás el principal desafío es como hacer una comparación interesante sin perder la riqueza histórica-etnográfica de cada caso. Muy interesado de seguir leyendo los resultados que vayan saliendo de tu estudio. slds!

      • aldomadariaga  On November 20, 2011 at 2:51 pm

        Gracias José me imagino que mis próximos post tendrán que ver con la investigación en curso. En todo caso, sobre la comparación, creo que depende harto del objetivo. En este caso se trata de utilizar los casos no para relevar su individualidad sino por el contrario, para servir de ilustración al desarrollo de alguna hipótesis sobre lo que ocurre en ellos como parte de un mismo problema. Creo que las comparaciones controladas de este tipo tienden a perder esa riqueza a cambio de ganar en generalidad -como en todo!

        saludos

  • Stefano Palestini  On November 10, 2011 at 12:19 pm

    Me sumo a José, excelente revisión Aldo! Es muy pertinente traer el debate de VoC al contexto de la Ecónomía Política latinoamericana, y más interesante aún es rastrear dentro de la obra de economistas políticos latinoamericanos posibles trazos para una agenda de investigación que supere algunas de las limitaciones de VoC. En ese sentido el artículo que citas de Bruszt and Greszkovits me parece un aporte en el sentido que explícitamente vincula Dependencia y Desarrollo de Cardoso y Faletto con la literatura europea relacionada a Voc. Otro caso interesante es Nicola Phillips (2004) The Political Economy of the Southern Cone en que analiza el Cono Sur y el poryecto del MERCOSUR, como un particular modelo de capitalismo periférico.
    La gran gracia del libro de Cardoso y Faletto es que vincula el análisis de la diversidad institucional (en una versión más política e histórica que la de VoC) con un análisis sistémico de la “posición” de una particular economía política en el Capialismo Global (en la tradición de la Teoria de la Dependencia). Seguir esa línea de investigación implicaría, por ejemplo, complementar la comparación institucional que hace Schneider con dimensiones tales como la inserción transnacional (comercial, pero sobre todo financiera) de Latinoamérica.

  • aldomadariaga  On November 11, 2011 at 9:21 am

    Hola Stefano, toda la razón, esa es precisamente la crítica que se le hace a VoC en general, y más específicamente desde quienes investigan ‘capitalismos no avanzados’. Críticas similares a VoC se han hecho desde la geografía económica. Este es un artículo super bueno que podría interesarte, que pone el énfasis en los aspectos espaciales de las variedades.
    El tema de la unidad de análisis (economias nacionales v/s economia transnacional), la inserción de cada economía nacional en las cadenas transnacionales de valor y los respectivos correlatos institucionales es una crítica recurrente y ha sido central en el desarrollo de la literatura sobre diversidad capitalista en el este (especial ejemplo de ello son nuestros amigos Bohle, Greskovits y Bruszt ;)). Para la pasada versión de SASE en Madrid preparé una presentación sobre cómo el llevar las VoC a la periferia supone tener que adecuar la teoría de tal manera que termina reforzando las críticas a VoC, y sobretodo, proveyendo respuestas interesantes para avanzar en el debate. En ese sentido el rescate de la teoría de la dependencia en su versión Faletto y Cardoso a mi me parece notable!

    Un abrazo!

  • tomas undurraga  On November 18, 2011 at 7:42 pm

    Muy interesante post Aldo, gracias! Comparto completamente los aportes y limitaciones que tu y Stefano resaltan del VoC (la limitante funcionalista, sus dificultades para hacerse cargo de la historicidad de los paises/regiones y sus posiciones en el capitalismo mundial). El caracter jerarquico que resalta Schneider me parece inspirador como patron latinoamericano, pero pienso que las variedades de jerarquias son grandes dentro de la region, y su modelo a veces peca de homogeneizante. Sanchez-Ancochea complementa esa critica llamando a hacerse cargo del rol del Estado en el despliegue del capitalismo en cada pais, usando como ejemplo como la emergente industria tecnologica en Costa Rica tomo forma por gestiones gubernamentales antes que por las propias firmas. Personalmente ademas pienso que el VoC puede ser complementado observando los aparatos culturales del capitalismo. En los casos de Argentina y Chile, al menos, desarmar las justificaciones del capitalismo ayuda a entender el margen de accion que empresas, trabajadores y otros actores economicos tienen en cada lado.

    Saludos, Tomas

    • aldomadariaga  On November 20, 2011 at 2:42 pm

      Hola Tomas, gracias por el comentario. Lo de las justificaciones, es parte de alguna investigación en la que estas trabajando o era sólo una idea? En mi caso estoy más centrado en comprender las maniobras políticas que sirven para reproducir las políticas neoliberales en determinados momentos clave donde estas podrían haber sido cambiadas. Por supuesto que los elementos culturales y/o ideacionales asociados van siempre de la mano. Aunque tengo la impresión de que las ideas, dado que se encuentran en todos lados, son parte integrante de dichas maniobras pero no son decisivas a la hora de su éxito (al menos, no en tanto tales) -por supuesto esta idea no es mía . Asi, si bien es necesario que una ideología se vista de “bien común” para que tenga éxito en reproducirse, no es suficiente ni tampoco creo que sea crucial para ello.

      saludos! Aldo.

      • tomas undurraga  On November 21, 2011 at 3:41 pm

        Hola Aldo. Si, las justificaciones del capitalismo en Argentina y Chile son parte de mi investigacion de doctorado, pero estudio la variedad del capitalismo en estos paises ademas en otros aspectos. Contrasto su institucionalidad y regulacion para los negocios, como se organiza el capital y las empresas, el mundo del trabajo, y los aparatos culturales del capitalismo en cada pais. Efectivamente como indicas, las ideas pueden ser las mismas, especialmente en paises perifericos instalados en una misma region. Pero por que dos paises con condiciones relativamente similares, afectados por procesos sociales parecidos,y reacciones politicas y militares semejantes, terminan con resultados tan distintos? En ambos paises el neoliberalismo se vistio de bien comun, ofreciendo orden economico, racionalidad y despolitizacion. Pero en uno logro desarmar las relaciones sociales, en el otro no. Uno pudo reprimir los costos sociales de las reformas, el otro no. Uno pudo construir un relato de exito, el otro no. Ademas, los costos y beneficios reales del neoliberalismo fueron distintos. Y bastante mas… Comparto que las ideas no son suficientes para explicar estos cambios, pero si necesarias, y las justificaciones del capitalismo en cada lugar ayudan a entender su devenir (junto a otras variables, claro).

        Saludos, Tomas

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